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miércoles, 31 de octubre de 2012

...HALLOWEEN...




Del norte llegan
festejos costosos
Todos los mocosos
representando
a la misma muerte.
¿Pero no hay quién pare y adviente
a esta celebración foránea?
¿O es mejor conservar el negocio
y al diablo con el respeto a las almas?
Modas que quedan instauradas
como la de las comidas rápidas,
o el tomar "sol" en una tostadora...
¿Que tenemos que ver nosotros
con este ritual Yanki/Celta?,
Con Ronald Mc
ya tenemos más de la cuenta...



martes, 16 de octubre de 2012

...Hablando con mi psicólogo...


...Hablando con mi psicólogo...



A veces siento que necesito dos corazones, que mi círculo íntimo es tan poco íntimo, como un congreso de vendedores de la Coca Cola.
Se abre un abanico de izquierda a derecha y como sucede con las Sirenas de los cuentos, cada uno hace un canto que me transporta a sus pies o cola para ser más gráfico.
Preocupado de cada y por cada uno, trato de advertir sus gestos, sus miradas, si encuentro en ellos un signo de infelicidad, enojo o descontento, ya mi vida parece sin sentido.
Sin embargo cuando la palabra fluye, en la mayoría de los casos, me doy cuenta que solo   se trata de "persecusiones" o "culpas" que saco a relucir, y que no me dejan en paz hasta  que se rompe el hielo.
Licenciado dígame, ¿es normal esto que me pasa?
Tener tres hijos, dos casi hijas, una mujer, cuatro hermanos, ¿es demasiado para un simple mortal? (¿sobre todo si de esa cantidad el ochenta por ciento son mujeres?)
¿O simplemente soy yo que les doy demasiada relevancia? Quizás debería actuar como a principios del siglo pasado, donde el jefe de la familia era eso el jefe, sin lugar a planteos, caras largas, ni discrepancias.
Aunque esto último sinceramente no me sale, por suerte.


Todo un dilema de los que tenemos hijos (muchos) y hermanos (muchos también)...

jueves, 11 de octubre de 2012

...Violeta...






Malcriada
Inteligente

Pizpireta
Risueña
Inquieta
Natural
Charleta
Espontánea
Sabia
Adorable



jueves, 4 de octubre de 2012

...Curas del amor...



...Curas del amor...



¿Que no curas,
locura de amar?
Todo, casi nada
dejas librado al azar...
Conviertes en migajas
esa desesperanza
que hubo en la soledad.
Hace olvidar
hasta la peor tragedia,
todo se vuelve comedia,
de esas,
de las que invitan a bailar.
Curas del  amor
que no figuran 
en los libros de medicina.
Como una glicina
que abre en primavera,
llena de esplendor
hasta ese corazón
dado por muerto...


martes, 2 de octubre de 2012

...Pequeñas cosas...

En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.

Khalil Gibran



...Pequeñas cosas...


Pequeños, menudos, insignificantes,

parecen esos instantes
que al corazón animan,
Nos olvidamos de ellos
a la vuelta de la esquina.
Pero sin embargo
grabados quedan, 
ya que de otra manera,
no nos sentiríamos
tan felices...
Por culpa de ellos,
sonreímos por que sí,
ya que nos hacen sentir,
que con tan poco
la vida tiene sentido.
Vivimos agradecidos
a esos pequeños momentos,
que con el paso del tiempo
saboreamos como al mejor vino...

martes, 18 de septiembre de 2012

...Hoy hablé con mi hermana...

Llamé a María Rosa para saludarla por su cumpleaños, temprano por la mañana.  Luego del saludo propiamente dicho, le pregunté como estaba y le pedí que me cuente con más detalle cual era la refacción que estaba realizando en su casa.
Lo que viene después, es decir su respuesta, es lo que me llevó a escribir sobre el tema, ya que desde que corté el teléfono con ella, no puedo sacarme de la cabeza su relato.
María Rosa, como ya dije es mi hermana, la mayor de nosotros cinco.
Bueno no me detengo más y paso a relatar esta historia que no puedo sacar de mi cabeza, y que  me ha dejado entre helado y conmovido.
Me cuenta que el viernes pasado por la mañana estaba en su habitación sentada en la cama leyendo un libro, hasta que en un momento escuchó como pasos en la terraza, justo encima de su cabeza.
La Rottweiler que tiene como mascota en ese instante se levantó y salió de la habitación, ella miró hacia el techo y no vio, ni volvió a escuchar nada en particular.
Regresó su vista hacia la lectura y un segundo después sintió que una mano grande y helada la levantaba de la cama, empujándola por la espalda hacia la puerta de su cuarto, confundida y temerosa miró hacia atrás y no había nadie, y en ese momento el techo de la habitación se desplomó justo en el lugar donde ella estaba recostada.
Me contó que al escuchar los pasos en el techo, instantes antes del derrumbe, se alarmó pero de inmediato se volvió a meter en su lectura, y sin la más minina intensión de moverse de allí.
Tras cartón su sorpresa al sentir esa mano helada en su espalda, ser empujada fuera de la habitación y el posterior desplome del cielo raso, incluido ladrillos huecos, no solo mampostería, todo en poco segundos.
Tanto mi hermano, el primero al cual  llamó para que vaya a ver lo sucedido, como yo que me lo acaba de contar, atinamos a decir, fue papá la que te sacó de allí.
Ella pensó lo mismo, me dijo luego.
Quiero aclarar que pocas personas son tan centradas y sensatas como mi hermana, por eso le doy todo el crédito a lo que ella sintió y estoy seguro que me costaría creerlo si me lo contara otra persona.
Mi papá desde que ha muerto, este año se cumplen casualmente 20 años,  siempre lo hemos sentido con nosotros, siempre lo recordamos, el está, sigue siendo la cabeza de la familia.
Con la piel erizada aún, quise contar esta historia, una más que nos lleva al origen de todos nosotros...


lunes, 13 de agosto de 2012

...Hace tres décadas...


Catorce náufragos nos subimos a un miro "doble camello" y emprendimos el viaje que nos marcaría para toda la vida.
Ese grupo homogéneo, se terminó de afianzar, ya no habría lugar para divisiones ni disputas, nunca las hubo en realidad, pero si este hito en nuestra juventud, nos hizo mejores personas.
¿Porqué náufragos? No lo se en verdad, supongo que me ha salido nombrarnos de esa manera por que no éramos en nuestra gran mayoría unos tocados por la barita mágica, quién más quién menos, llevaba consigo una carga por haber tenido que madurar antes de tiempo.
Y allí en ese lugar alejado de nuestras familias, supimos convivir, nos protegimos, fuimos uno solo, nadie era más que nadie, todos en pos de todos.
Esas historias de vida, quizás por obra del de arriba estaban destinadas a ser una, a finalmente encontrar en el compañero un amigo y en el amigo un hermano...
Le agradezco a Dios que me haya regalado ese viaje a Bariloche con esos trece seres especiales, al volver yo fui otro, creo que a ellos les pasó lo mismo.
Creo que comprendimos que ser amigos es compromiso, es dar sin pretender nada a cambio, es a pesar de los años y de las vidas que siguen caminos diferentes, estar unidos ¿como? no lo sé, pero si sé que si necesito un hombro tengo varios a los cuales acudir, lo he comprobado, nadie me lo contó.
Hace treinta años, un 14 de agosto de 1982, emprendimos un viaje, que nos marcó sin dudas para siempre.