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jueves, 26 de febrero de 2009

De Mujeres













Me considero un gran conocedor del pensamiento femenino, ya que me criaron mujeres y mis mejores amigos, fueron y son mujeres.
Siempre tuve una complicidad muy especial con ellas, respeto y muchas veces busco su opinión, es bueno decir que mis amigas difícilmente digan algo sin sentido o que realmente no sientan, en cuanto a la opinión que les solicito, de todos modos generalmente buscan en mis preguntas, como toda mujer que se precie, algo más allá.
Es más aún, pienso que ellas se preguntaran por lo general, ¿que me quiso decir realmente?, pero seguramente, a través de los años, han aprendido a entender que mi pregunta o comentario se limita a eso y no tiene segundas intenciones.
Intento, sin embargo, inculcarles que la vida es simple, mucho más simple de lo que ellas se imaginan.
Por supuesto, que es guardar en saco roto, pero no cejo en mi prédica.
La foto de arriba es sin duda la más ingeniosa representación de ambos géneros.
Por otra parte los hombres a menudo, si uno habla de ciertos temas, empiezan a tomarte como un flojo o rarito, aunque ellos piensen o tengan las mismas dudas que uno.
Me he dado cuenta en estos años, que me he quedado bastante solo, en cuanto a mis amistades masculinas, esto me lleva a pensar si no estoy hecho un flojo.
Seamos sinceros, ¿con quien se puede hablar de algo profundo y serio? ¿con el mismo que hablo sobre si Palermo esta para jugar de entrada, o si Fabbiani es un invento?, yo diría que más bien no, hay honrosas excepciones, pero "nosotro lo macho", no estamos para complicarnos la vida, ya bastante tenemos que rompernos el alma para traer el pan a casa, renegar con el transito, lidiar con los vencimientos y los reclamos de nuestra mujeres ni bien entramos en casa.
Por eso, sin ánimo de discriminar, siempre prefiero hablar con el sexo opuesto, tienen más oreja, te prestan atención (si no te vas al carajo y decís boludeces), y siempre tienen una palabra de aliento.
A mi mujer, estoy seguro que no le divierte mucho mi forma de pensar, actuar y menos que escriba sobre el tema, pero sabe que soy así, y como siempre digo, ella es tan buena onda, que no parece mujer.
Me explico: ella por ejemplo si le digo: "tengo frío" no piensa que realmente le quise decir que lo nuestro esta frío o que ya no me calienta, ¿se entiende?
Otro ejemplo: si estamos por ir a pasear y los chicos no están y salgo con un: ¿y si nos quedamos acá en casa solitos?, no cree que me da vergüenza salir con ella o que me aburre.
Otro, si le digo: "me voy a cenar con mis amigos" me contesta bueno, que la pases bien y no un: "amigos, amigos!! y yo? cuando vas a salir conmigo???, o quedate mejor que te preparo unas milanesas con fritas, no me siento nada bien.
Ella esta segura que me tiene agarrado, quizás no sea bueno tener esa seguridad todo el tiempo, pero es muy inteligente y sabe administrarla, a la seguridad me refiero.
Con respecto a las demás de su "especie" tiene una ventaja considerable, he conocido muchas mujeres, pero como ella, ninguna.
Es verdad que no todo es color de rosa, no le gustan los quehaceres domésticos, no está cual madraza esperándome y con los años se le notan algún que otro rasgo propio de su género, pero de todas formas, debería dar un giro de 180 grados para dejar de ser mi preferida.
Uds. dirán que contradictorio soy, ya que por un lado resalto las bondades de la mujer y por el otro estoy maravillado con la forma fuera de lo común de mi señora esposa.
Creo que una cosa no quita la otra, jamás dije que me encantaría convivir con todas las mujeres, resalte lo importante que son para mi como consejeras y amigas.
Pero no quiero abrir un subtema del tema en cuestión.
Las mujeres, suaves, bellas, frágiles, sensuales, graciosas, ingenuas e inteligentes, son el tema que elegí para contarles.
Suaves: la piel femenina, que hábil ingeniero fue Dios que las hizo con esa tersura y delicadeza.
Bellas: quizás por suaves son bellas o bellas por suaves, no lo se, lo que si sé, es que hasta la mujer barbuda del circo, tendrá sus encantos también.
Frágiles: pueden ser verdaderas "Amazonas", pero siempre un rasgo de fragilidad se les escapará.
Sensuales: que una mujer haga una caída de ojos, o se voltee y sonría, provoca un erizamiento en la piel de cualquier hombre que se precie.
Graciosas: si a esto le sumamos que pueden ser divertidas, estamos ante casi un sueño.
Ingenuas: Como en el caso de las "Amazonas" por más pilla o canchera que sean, en algún momento evidenciarán ese rasgo.
Inteligentes: por más analfabetas o marginales que fuesen, siempre están volviendo de muchas cosas de las cuales nosotros ni empezamos a ir.
En justo resaltar que estos seres cuasi perfectos a veces suelen ser: obsesivos, inseguros, miedosos, rencorosos, paranoicos, desconfiados.
Obsesivas: no dejan nada librado al azar, a veces hasta el paso mas insignificante, llega precedido de todo una montaje de producción.
Inseguras: detrás de cada mujer, por más exitosa que fuese, se esconde una persona que se quiere poco y se siente poco.
Miedosas: ¿son miedosas por que son inseguras o inseguras porque son miedosas? ambas creo, tienen miedo de todo y por todos, será su instinto maternal seguramente.
Rencorosas: no hay mujer que no lo sea, no olvidan una afrenta, no olvidan un rostro que las hizo sufrir, no olvidan bah.
Paranoicas: Cada cosa que sucede en este planeta se refiere o le afecta a ellas, todos están en su contra o quieren sacar rédito de alguna u otra manera.
Desconfiadas: como en el rasgo anterior, no te fíes de nadie y de nada, es su lema, no se si es algo que se trasmite de generación en generación y por ende viene de épocas prehistóricas cuando el hombre con un garrote escondido en su espalda aprovechaba un descuido para darles o que simplemente no logran entender que no todo en la vida esta hecho para perjudicarlas.
Se que lo escrito traerá aparejado comentarios de toda índole, o quizás por parte de "ellas" silencio e indiferencia (otro de sus rasgos que olvide mencionar).

jueves, 12 de febrero de 2009

VIAJE AL INGENIO II

































































Quedaron muchas cosas en el tintero, sinceramente las noticias negativas sobre el Ingenio me cayeron como un balde de agua fría, pero como me dijo una sabia amiga, cuando uno es joven busca ídolos o pertenencia, cuando crece, se da cuenta generalmente, que estas referencias fueron exacerbadas o agigantadas y terminan defraudándolo de una u otra manera. Por eso en esta segunda parte, me parece justo resaltar los aspectos positivos de este viaje al Ingenio, el hecho que a partir de esta fábrica, una ciudad pudo desarrollarse, dándole bienestar a miles de personas desde principios del siglo pasado y así también el sentimiento de pertenencia que generó en mi juventud. Resaltar el don de gente de los tucumanos y los paisajes maravillosos que conocí de esta provincia, bien llamada el jardín de la república.
Contar también, sobre todo, las excursiones a las que mis compañeros nos llevaron, como por ejemplo la de Tafí del Valle, que fue sin dudas la más impactante y por ende la que tengo más grabada en mi memoria.

El día viernes uno de nuestros compañeros, nos llevo a recorrer San Miguel, en especial la histórica casa de Tucumán.Quiero detenerme en los retratos que grabé en mi memoria al entrar a la capital de la provincia.
Luego de atravesar un incipiente barrio de casas precarias, humildes y de desordenada urbanización, se abría paso una ciudad donde la limpieza y pulcritud se conservaba (de acuerdo a los dichos de los habitantes del lugar) desde la última dictadura.

Los cordones de las calles y avenidas pintados al igual que los troncos de los árboles de blanco, tal cual como estaba acostumbrado a ver en los Regimientos que visite con mi padre, ese típico e inconfundible orden castrense.
También me enteré que en los años oscuros, estos barrios de la periferia que hoy se veía en pleno auge, fueron eliminados por topadoras de un día para otro.
Imagine, que en esos años, todo se vería más como un verdadero cuartel, sin miseria, ni pobres, ni marginalidad, y que por ende, todos estos aspectos eran acaparados por los mismos uniformados que establecían el orden.

Seguidamente, entramos en el Parque 9 de Julio, este inmenso paseo diseñado por Carlos Thays, el mismo que diseño el Parque 3 de febrero.

En él se encontraban, entre otros centros deportivos, culturales y recreativos, el autódromo Nasif Estéfano (nombre del piloto de autos más famoso del la provincia), el palacio de los deportes, un gimnasio para variada actividad, el Lawn Tennis Club, el Club Hípico y la Facultades de Filosofía y Letras, la de Psicología y Odontología, la Casa de la Cultura y así como también el Rosedal y el Jardín Italiano .

Sinceramente recorrimos maravillados este predio fascinante, mientras lo hacíamos empezábamos a darnos cuenta que la Argentina no terminaba en esa gran urbe llamada Buenos Aires.


Salimos del Parque y por una avenida ingresamos al casco céntrico e histórico de San Miguel, al final de dicho ingreso, se veía en el horizonte, nuevamente esas montañas de color azul grisáceo, que engañaban la vista, ya que se asemejaban a una tormenta amenazante.


Paso seguido estacionamos el auto a metros de ese lugar tan conocido y muchas veces visitado por nosotros en las revistas Anteojito o Billiken.

Se trataba de la histórica Casa de Tucumán, fue emocionante ver esa casa pintada de blanco impecable y atravesar sus puertas abiertas pintadas de verde, llegar a un jardín, no tan conocido por nosotros, rodeado de un patio en galería en forma de cuadrilátero.

Entrar en la sala donde se declaró la independencia fue un verdadero descubrimiento, jamás pensé que esas cuatro paredes significaran tanto para mí o para cualquier persona que hubiese estudiado nuestra historia, quizás sea porque el corroborar que existió y existe un lugar tan importante para nuestra vida como nación, uno cobra conciencia de su valor.

Simplemente quiero recalcarles que yo tenía por entonces veinti tantos años, por ende, como a cualquier persona de mi edad y generación, no estaba arraigado en mí "el orgullo de lo nacional", pero el pisar esa casa me conmovió, por eso creo que es una experiencia que todo ciudadano de este país debería vivir, es más, lo ideal pienso, es que todos los chicos en edad escolar tendrían que tener esa posibilidad.
No solamente allí, si no en tantos lugares donde se forjo nuestra historia.

Me viene a la memoria una anécdota de Silvina, mi mujer, cuando fue con sus alumnos a visitar la Ciudad de San Lorenzo y que estando parada en ese campo donde se libró una de las batallas más importantes de nuestra historia, sintió revivir su época escolar y sobre todo esa sensación emocionante de pisar el mismo lugar donde muchos compatriotas dejaron su vida por nuestra libertad.

Llegada la tarde, con el sol perdiéndose tempranamente detrás de las montañas, recorrimos el predio ferial de la Ciudad, que sinceramente, luego de tantas emociones, si bien era muy grande y con una variada muestra de artesanías de la región, nos pareció, quizás también porque estábamos agotados, que no era un lugar extraordinario.

Volvimos entrada la noche a Concepción, si el camino por la ruta 38 nos había parecido riesgoso durante el día, con esa oscuridad típica de una noche sin luna, reflotamos toda nuestra galería de oraciones y ruegos olvidados hasta entonces.

Al día siguiente, todavía con la niebla matinal, paso otra de nuestras compañeras a buscarnos, Marta, que junto a su marido, nos llevarían al que sería el viaje más disfrutado y recordado por mí.

Tomamos como siempre la ruta 38 hacia el noreste, pero esta vez previo paso por Monteros, pueblo natal de Marta, donde conocimos a sus padres, desayunamos con ellos y escuchamos atentamente todo lo que esa pareja de ancianos, de mirada tranquila y amabilidad extrema, nos contaba sobre su pueblo.
Seguimos viaje, tomamos la Ruta Provincial 307 hacia el noroeste, este camino conocido como el de los Valles Calchaquíes.

Trepar la sierra por la ruta 307 era un espectáculo en si mismo, meterse en esa selva espesa, que caía en picada a los costados, con el camino como única referencia, era fascinante.

Mientras viajábamos nuestros guías nos contaban historias sobre la guerrilla que se instaló en ese lugar en los 70 y comprendimos cuan inexpugnable era su posición y porque se comparó tanto esta contienda entre estos y los militares, con la de los yanquis en Vietnam.

Luego de varios kilómetros de ascenso, descubrimos también lo afortunados que éramos en contar con tan buen conocedor del lugar como el marido de Marta, debo admitir que por sus relatos y sapiencia sospeche que hablaba con conocimiento más allá de lo corriente, pero sinceramente me dio temor ahondar sobre el tema. Por un momento me lo imagine, con un habano en la boca y ese gorrito verde de fajina, al mejor estilo del Che.
Pero sin dudas, no era para cualquiera manejar por ese camino serpenteante y por demás riesgoso.
Finalmente y como un destello, apareció frente a nosotros en un valle a 2000 metros de altura el Embalse La Angostura, un espejo de agua con un brillo mágico, el dique del Mollar. Llamado así por el pueblo situado junto a él, si el mismo Mollar al cual le canta Mercedes Sosa.
Les recuerdo que tanto Javier mi compañero en esta excursión, como yo, éramos más bien bichos de ciudad, con un conocimiento escaso del interior, menos aún de los paisajes de montaña.

De más está decirle entonces, que estábamos extasiados ante lo que se nos presentaba delante de nuestros ojos.

No existía cámara, ni video que pudiese guardar todo lo que nuestros ojos gravaban casi sin pestañar.
Comprendí como la naturaleza es infinitamente más abrumadora que cualquier cosa inventada por el hombre, como no existe nada capaz de superar un espectáculo semejante.


El Mollar, un pequeño pueblo de casas bajas, totalmente árido, cual película del lejano oeste, entre los cactus más grandes que he visto en mi vida, su altura promedio alcanzaba el metro y medio.
Más adelante, costeando el lago del embalse, el valle comenzaba a ensancharse y al final de la ruta nuestro destino final, Tafí del Valle.

Tafí del Valle, otro lugar soñado, apartado de la locura urbana, con sus callecitas de cuento, prácticamente sin transito vehicular, y con gente amigable y sencilla que brindada hospitalidad a cada instante.
Almorzamos allí, los famosos tamales, que no hicieron más que aproximarnos aún más a nuestras raíces, quien no tiene en su memoria esos cantos de los vendedores ambulantes ofreciendo “tamales” por las calles de la colonial Buenos Aires.
Recorrimos cada rincón del lugar, queríamos llevarnos en nuestra mente ese paraíso, una verdadera burbuja donde el tiempo quedó detenido y la paz se respiraba a cada paso.

Debería terminar esta historia con un ¡visite Tucumán!!!, pues así lo haré.

























lunes, 2 de febrero de 2009

VACACIONES 09 "EL REGRESO"







Esto de tener mi propio Blog, ha sido la mejor idea que me hayan dado en los últimos años.
Carlos fue el que me sugirió crear un lugar, y yo que en un principio no le presté demasiada atención, en cuanto me senté frente a la compu, días después, lo primero que hice fue crear uno, y así empezó, esta por ahora inagotable descarga de ideas y recuerdos "on line" que tanto bien me hace.
Luego de éste breve prólogo sigo con el tema del título.
Vacaciones... anheladas vacaciones.
Finalmente pude realizar mi soñado y querido paréntesis de la rutinaria, por momentos, engorrosa y extenuante vida diaria.
Los años pasan y todo aumenta, las responsabilidades aumentan, aumenta la cantidad de hijos, aumentan los gastos, aumentan las exigencias y si bien uno sigue dándole para adelante, siente que cada final de año se torna más dificil llegar entero.
Pienso que estos "aumentos" deberían comenzar a decrecer en unos años, a medida que los hijos se manejen solos, los gastos puedan estabilizarse, y las exigencias no sean tan urgentes.
Dije en unos años, a modo de consuelo o mejor dicho una especie de luz al final del camino, ya que todavía estamos lejos del pico máximo de "aumento".
Si uno hace un breve repaso de gastos a cubrir en los próximos 5 años, tenemos:
a) en año y medio cumple 15 mi hija del medio.
b) en ese mismo período Comunión de la benjamina.
c) en 3 años viaje de egresados primaria de la pequeña.
d) en 4 años viaje de egresados secundaria del primogénito .
e) en 5 años viaje de egresados secundaria de la que en año y medio cumple 15.
Por otra parte en este mismo lapso las exigencias aumentarán casi geométricamente.
Ya que como bien dicen: hijos chicos problemas chicos, hijos grandes problemas grandes, y todo esto multiplicado por 3.
Ahora si metiendome en el tema específico, estoy en condiciones de asegurar que las vacaciones 09 fueron las que más disfrute en toda mi vida.
Pavada de afirmación, pero es la pura verdad.
Puede decirse que estos dichos efectuados a 48 hs. de regresar, sean algo poco meditado o analizado, pero no me caben dudas que fue así.
¿Porque?
Paso a enumerar:
1) Descanse como nunca, no solo por el hecho de dormir mucho o tirarme a leer debajo de un árbol, hice lo que realmente quería hacer. Si me levantaba con ganas de ir a caminar, lo hacía. Si quería leer note que había recuperado ese espacio, perdido y relegado por años, ya que desde el nacimiento de los crios, ese exquisito momento fue desapareciendo, ya que se tornaba muy dificil concentrarse con uno o dos niños trepándose por mi cuello o sentándose sobre mi material de lectura, no me quejo, pero sin darme cuenta esto fue sucediendo, ahora con los chicos crecidos esto casi, digo casi, no sucede. Por otra parte, en mérito de ello, si alguno de mis hijos me reclamaba para alguna actividad, a diferencia de lo que comúnmente solía hacer, ya fuese en vacaciones o no, dejaba lo que estaba haciendo y me encomendaba a él, ella o ellos.
¿Esto que trajo aparejado? Que todos los reclamos acumulados por años, fueron "cancelados" y toda mi culpa atrasada se desvanecía en igual medida, con esta atención personalizada e inmediata que les iba prestando día a día. Todo fue más distendido y ameno entre el grupo familiar.
2) No había casi reclamos ni pedidos por parte de mi amada cónyuge, que si bien en la mayoría de los casos fueron valederos y justos, el hecho de hacer oídos sordos a los mismos trajo aparejado momentos de tensión y discusiones innecesarias, todo eso cambió en estas vacaciones.
Influyo el hecho que el lugar elegido para veranear se encontraba bien ubicado, por ende la mayoría de los pedidos de servicio de remis, mandadero, guía turístico y/o de entretenimiento, eran poco solicitados en éste lugar donde todo estaba al alcance de la mano.
Los pedidos iban decreciendo a medida que los días pasaban y a su vez estos iban satisfaciéndose sin vueltas, ni pedidos de aplazamientos o empaques de mi lado.
Descubrí luego de muchos años como acallar los reclamos, eso sí con la ayuda de mi ubicación socio-geográfica y mi drástico cambio de actitud de negativa, otrora desgastante para ambos.

3) Disfrute de mi familia, creo que por primera vez realmente nos escuchamos, interactuamos y por ende terminamos de entender ciertas cosas o aspectos que hasta el año anterior a cada uno nos quedaba pendiente de resolver acerca del otro.
Seguramente ayudo que los chicos ya están lo suficientemente grandes para hacerse entender y a su vez comprender muchas cosas.
El hecho también de no tener caja boba (televisor), cajita boba (compu), ni demás elementos del "demonio", causo un efecto extraordinario en la relación interfamiliar.

Vacaciones 09 o como lo esencial no es siempre invisible a los ojos.


jueves, 8 de enero de 2009

VACACIONES 09







Estoy ansioso, cuento las horas, cual preso espera el día de su liberación.

Pero a su vez me asaltan dudas ¿Donde ir? ¿Me alcanzará el dinero? ¿ Cuanto le deberé pagar al mecánico al cual le deje el auto hoy por la mañana?, ¿será el importe reservado para el alquiler en vacaciones?.

Es dificil vivir de un sueldo, aunque peor es vivir sin sueldo, pero a veces lo dudo, ya que si no tenés nada, tenés menos para cuidar, o si vivis con dinero de sobra al mes, son demasiadas preocupaciones, pero compensadas con un buen estandar de vida.

En cambio al vivir de un sueldo, tenés la sensación permanente de no poder alcanzar los objetivos mínimos e indispensables, la amargura de tener la capacidad intelectual, fisica y sicológica de enfrentar cualquier reto que pudiese presentarse, menos el de un aumento sorpresivo de cualquier gasto fijo, eso trae un desbarajuste en la economía familiar, y recuperarse del mismo es solo posible con cada medio aguinaldo, eso sí, esto trae aparejado relegar o achicar los gastos de esparcimiento, esto incluye las vacaciones anuales.

Un permanente circulo vicioso:

sueldo

gasto inesperado ajuste esparcimiento

vacaciones acotadas

Dichosos!! algunos de mis amigos tienen el lugar reservado para sus vacaciones desde hace un mes.

Claro, a ellos no les toco esta vez, pagar el tratamiento odontológico de sus 3 hijos como a mí, ni se le rompio el auto 2 veces seguidas, ni debieron incrementar el dinero para manutención de sus madres.

Claro así cualquiera!!! que piolas!!!

Pero no me voy a achicar, las vacaciones son un derecho adquirido y tengo la obligación de salir unos días, cambiar de aire, ya que mi peor error sería, pasarlas de largo, como si fuesen la suma de varios fines de semanas, salida los sábados a ver a mi vieja, asadito los domingos en casa, no eso no puedo hacer!!!

Cambiar de aire... esa es la clave, no hay ningún otro misterio, es así de simple, tal como suena.

Ahora estoy en manos de Ricardo, mi mecánico, de él dependen mis vacaciones, 200 o 300 pesos más de lo esperado, puede ser la diferencia entre la libertad o la rutina.

Por eso cuando lo enfrente, sin decir palabra, le hare notar que de él depende la felicidad de toda mi familia y la mía propia.

Mi mujer quiere ir a Reta, un lugar ubicado cerca de Monte Hermoso, hinóspito como pocos, al cual se llega, saliendo de la ruta, tomando por un camino de tierra más de 20 kms hasta llegar.

A los costados de este camino, según cuentan unos pocos aventureros y arriesgados visitantes, solo se ve colas de zorros y yuyos de metro y medio de altura.

Siempre dude en ir, pienso que estoy esperando la oportunidad para comprar un Volkswagen Touareg, como el que pilotea Carlos Sainz en el Dakar.

La otra opoción que me presentó, fue la de San Clemente, le conteste que todos los extremos son malos, ni en el culo del mundo, ni a metros del estuario del Rio de la Plata.

Así que, creo que iremos donde el viento nos lleve, sí, pienso ponerle velamen a mi Polo, y de esta manera "ahorar" en combustible.

martes, 6 de enero de 2009

El último cigarrillo



El último cigarrillo, si fuese tan fácil poner en práctica esa acción como escribirlo...

Aquí estoy luego de 48 hs. (en realidad 59 hs. y 55 minutos) de haber fumado por última vez.

Ahora entiendo a Charly García, el "Diego", y otros tantos adictos en recuperación.

Por suerte no vivo en un 7mo. piso con pileta en PB. Ni en una quinta con rifles de aire comprimido.

Sin embargo, tengo a mí alrededor a mis 2 hijos adolescentes, ni nena de 8 años y mi mujer, todos fastidiosos por el calor, el ocio de haber terminado las clases y por ende el aburrimiento.

Si a eso le sumamos mi fastidio por regresar al trabajo, el calor al salir, el significativo hecho de volver a casa en un auto que no le funciona el aire acondicionado, esquivar él transito, que amén de otros años en enero, solo se ha reducido en un 30 %, es decir que con el incremento del parque automotor en los últimos tiempos, da lo mismo que la nada. Como si esto fuera poco, deje de fumar.
Aún no he resultado por lo menos herido en la calle de pura suerte, ya que mi humor ha desaparecido diría, si vuela una mosca a menos de 2 metros quiero comprarme un fusil para liquidarla.

Imagínense si para colmo, el de adelante me frena de golpe, u otro se me cruza de improviso.
Si ya de adicto era un poco impulsivo, ¿cómo será ahora que estoy en plena abstinencia?
Por eso, me encomiendo a Dios cada vez que subo al auto, trato de ir por calles internas, poco transitadas, aunque esto me demande varios minutos más de viaje.
Más vale perder un minuto en la vida...que asesinar a alguien o morir en el intento en un minuto.
Ayer lunes, con todo lo que el primer día de trabajo implica luego de un finde por demás largo y ya con más de 32 hs. de abstinencia encima, atravezaba un duro trance, y el hecho de tener que saludar a mis compañeros con una sonrisa, atender a otros con sus problemas de trabajos no resueltos en la corta semana anterior, atender el teléfono a proveedores que con razón pedían lo suyo, por todo esto fue doblemente dificultoso transitar el día.
Cuando dieron las 6 de la tarde, salí de la oficina, cual galgo de carrera detrás del conejo.
Mi envión duro poco, en cuanto pise la vereda, el calor era insoportable, eso de trabajar con aire acondicionado es lo mejor que te puede pasar, pero cuando salís, pensas, que estar todo el día a 24 grados y de golpe enfrentarte a los 35 del exterior, no es del todo saludable.
Tras cartón llego a mi Polo, estacionado en el medio del sol, era increíble ver a mi auto parado en el único lugar donde daba el sol todavía en toda la cuadra.
Subirse fue todo un suplicio, y ponerlo en marcha otro.
Estuve casi 10 minutos intentando que el "rulo" del calentador prendiese, transpiraba cual parturienta en pleno trabajo.
Para colmo, no tenía la posibilidad de encender mi válvula de escape, un cigarrillo, como para calmar los ánimos.
Finalmente arranco, por suerte, ya que si demoraba unos minuto más, seguramente debería llamar al auxilio, no por que el vehículo no arrancase solamente, si no por que alrededor del volante solo abría una maraña de cables y plástico destrozado.
Como les comente, mi automóvil, si bien tiene equipo de aire acondicionado, este desde que lo compré jamás funcionó.
Es así, que el embotellamiento de Av. San Martín y el posterior de Gral. Paz, lo viví todo a temperatura ambiente, o sea aproximadamente a los 50 grados que registraba el asfalto por esas horas.
Llegue a mi casa, mi adorada familia me esperaba, en realidad no sé si lo hacían, todos estaban callados, medios pálidos y con el pelo mojado de transpiración.
En ese momento me pregunte: ¿hace casi 20 años que trabajas en empresas de aire acondicionado, que esperas para tener uno?.
Es muy larga la respuesta, y sinceramente en este momento no estoy de humor para escribirla.
Llego la noche, hora de la cena, como siempre luchando para que alguno de los sujetos que dicen ser mis hijos den una mano para preparar la mesa.
Esta vez, creo que se arrepintieron por haber sido siempre tan insistentes en que deje de fumar.
Les dije que estaba con pocas pulgas y el primero que desoyese mi orden de ayudar para la cena, recibiría toda la ira acumulada en estas horas de abstinencia.
No sé porque, raudos me dieron una mano, y pedí que trajesen vino con mucho hielo, como jamás tomo en la cena los días de semana, me miraron algo extrañados, por eso les dije que: de un adicto al cigarrillo, quizás me había transformado en un alcohólico, pero que me permitiesen este desliz, a fin de poder ayudar a olvidar hasta la hora de dormir, mi imperiosa necesidad de fumar un cigarrillo, antes y después de la cena, como lo vine haciendo los últimos 25 años.
Anoche he dormido poco y nada, me levante como 3 veces a tomar agua y dar vueltas por la casa a oscuras.
Esta mañana me despertó el calor y ese olor insoportable a pastizales quemados, que casi me dejaban sin respiración, entonces me dije, estoy recuperando el olfato, no es la mejor manera de constatarlo, pero es una buena noticia al fin de cuentas.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Viaje al Ingenio






























Ingenio "La Corona", esta fábrica dedicada a la producción de azúcar extraída de la caña, fue fundada en 1882, en el paraje conocido como "La Ramada", de este modo se conocía por ese entonces donde actualmente se asienta la ciudad de Concepción, Pcia. de Tucumán. Esta ciudad llamada “La Perla del Sur” se encuentra a orillas del río Gastona, distante de la capital de la provincia, San Miguel del Tucumán, unos 75 Km. al sur por la Ruta 38. Desde entonces y con la inauguración en 1889 del tramo del ferrocarril que une San Miguel con La Madrid, fue considerada la segunda ciudad de importancia de la provincia. En 1986 ingresé como cadete en las oficinas de Buenos Aires, siendo este mi primer empleo en una empresa de importancia. Recuerdo el orgullo que tenía por pertenecer a esta fábrica centenaria. Luego de un año ya quede como administrativo y en 1988 surgió la posibilidad de viajar a conocer ese Ingenio, del que tanto me había encariñado, y ganas de conocer tenía. La Empresa por los puntos acumulados en las líneas aéreas, disponía de pasajes gratis de manera constante, debido como es lógico a la gran cantidad de vuelos que utilizaban semanalmente los directivos desde Baires a Tucumán y viceversa. Fue así que en los primeros días de octubre llegamos muy temprano al aeroparque con mi compañero de trabajo Javier, el otro invitado al “tour”.

También viajaba con nosotros uno de los Gerentes, que residía allí, el nos guió por los trámites para embarcar, ya que para nosotros era una experiencia inédita.
Entramos en el avión, que sinceramente me lo imaginaba más cómodo y amplio, si bien no era un 747, era un Boeing grande 707 creo.
Despegamos y todavía recuerdo esa sensación de sentirse un piojo en el cielo, para luego confirmarla con una serie de pozos de aire que debimos atravesar.
Me todos modos fue una experiencia genial, única como ninguna otra.
Luego de una hora 40 minutos, arribamos al Aeropuerto de San Miguel, allí un remis contratado por la empresa nos esperaba, y de luego de cargar nuestros bolsos, partimos hacia el sur por la ruta 38, rumbo al tan anhelado Ingenio.
Perfectamente tengo grabado aún, luego de más de 20 años, esa ruta angosta que atravesaba una espesa vegetación, y sobretodo de encontrarnos una y otra vez con esos verdaderos trenes, Eran pesados tractores que remolcaban a bajísima velocidad 3, 4 y hasta 5 carros a modo de vagones, repletos de cañas.
Me pareció tan inédita y fascinante esa forma de transportar materia prima, como peligrosa y por demás librada a la suerte.
Finalmente luego de este viaje por demás entretenido, llegamos a la ciudad de Concepción, allí en un hotel céntrico dejamos nuestro equipaje, y de inmediato partimos rumbo al Ingenio "la Corona".
Luego de unos pocas cuadras saliendo de la ciudad aparecía este monstruo, las imágenes que había visto en fotos, si bien se notaba que se trataba de una construcción enorme, al verlo frente a mí su imponencia era impactante.
Maravillados aún, luego de saludar a nuestros compañeros que trabajaban en la administración, con mucho de los cuales teníamos una comunicación constante, empezamos el recorrido de la planta.
Empezamos por el principio del proceso, el cual se iniciaba con la recepción de esos inmensos carros cargados a full, que se estacionaban en un enorme playón que daba a lo que denomino la boca del Ingenio, ya que allí sobre una especie de zaranda gigante se volcaban cantidades de cañas.
Una vez allí esa enorme "lengua" no dejaba de sacudirse a fin de eliminar toda la basura acumulada en las cañas, luego estas se perdían en la boca (Trapiche) que procedía a triturarlas.
De esta molienda, se extraía la melaza o jugo de la caña que combinado con elementos químicos y cal daba por resultado el azúcar refinado.
Verdaderamente impactante, una especie de milagro, como de algo tan poco llamativo o fuera de lo común como una simple caña, luego de un proceso poco sofisticado, podía engendrarse ese oro blanco que era el azúcar.
Al salir de la planta, nos llevaron a recorrer también todo el bastísimo campo que la rodeaba, allí se encontraban entre una gran cantidad de árboles centenarios, la enorme casa donde se alojaban los directivos, su comedor, sala de juegos y esparcimiento.
Hacia los fondos una enorme pileta y más atrás una excelente cancha de Golf de 9 hoyos, famosa en la provincia.
Por el lado oeste se encontraba una inmensa plantación de limones, y al final de la misma se veía
un infinita línea irregular azul petróleo, eran las sierras, que se asemejaban a una constante tormenta en el horizonte.
Luego y pasado el asombro y la emoción de lo visto, se sucedieron innumerables paseos a diferentes puntos turísticos de la provincia, por parte de nuestros propios compañeros que con sus vehículos, sin dejar que aportemos un centavo, iban turnándose cada mañana para pasarnos a buscar por el hotel y llevarnos de paseo a modo de guías.
Cuando uno escucha acerca de la cordialidad del habitante del interior, puedo dar fe de esto.
Pasados más de 20 años de esa visita, me es difícil entender como esa maravilla de la arquitectura, técnica e inventiva del hombre, puede ser hoy tan nociva para la salud humana.
Coloque en estos días, en un buscador, "Ingenio La Corona" con el fin de encontrar simplemente fotos o datos geográficos, que me ayudasen a darle forma a mi historia.
Para mi asombro encontré también, infinidad de artículos donde se menciona el grado salvaje de contaminación ambiental, tanto por los gases no depurados que expele el monstruo al aire, como por lo residuos sin tratar que derrama en el Rio Gastona, afluente del Salí Dulce.
Leo también finalmente a fines del año pasado la justicia, luego de numerosas denuncias, procedió a la clausura de la fábrica, con el pedido de procesamiento de los funcionarios de la misma por contaminar el Rio Gastona.
Como si esto fuera poco, al final del buscador encontré un Informe de la Comisión Bicameral acerca de los centros clandestinos de detención en la dictadura militar, como destacado se encontraba la "Base Militar Ingenio La Corona".
A raíz de esto recordé una foto que me llamó la atención en su momento, estaba dentro del comedor de la casa de los directivos, donde junto al Presidente de la fábrica de entonces, se encontraba ambos con una gran sonrisa, con su uniforme de combate, el genocida General Antonio Bussi.

Para terminar, puedo decirles, que he comprobado nuevamente, que no todo lo que reluce es oro.

lunes, 15 de diciembre de 2008

24 de Septiembre























Silvina y Luis, no se conocieron en un baile, ni en una reunión de amigos, no eran del mismo barrio, jamás se habían visto antes. Fue en el colectivo de la línea 126, que hace el trayecto de Tablada a Retiro.

Ella en ese entonces 1987, tenía 20 años y viajaba todos los días a su trabajo en el barrio de Recoleta, él 21 años y también se dirigía a su trabajo en el centro.


Todos los días a la misma hora. Hasta que uno de esos días sus miradas se cruzaron, a partir de ahí tanto ella como él, calculaban a que hora debería tomar el colectivo el otro, tarea bastante ardua ya que no subían en la misma parada y la frecuencia a esa hora y en ese entonces de los micros era constante. A pesar de este inconveniente, y por obra del destino por llamarlo de alguna manera, los encuentros eran cada vez más continuos.


Ella le confesaría luego, que estaba aterrorizada con la idea de un acercamiento, pero a su vez se arreglaba como nunca para ir al trabajo y deseaba verlo cuando subía al colectivo. Y que cuando le comentó a su madre lo que sucedía, esta le dijo "nena tene cuidado, ¿ un hombre en el colectivo?, no sabes quien es" Si bien tomo nota del comentario, lejos estuvo de olvidarse de ese hombre.


Un día mientras él dormía en el viaje de vuelta a casa, sucedió algo fuera de lo habitual, al despertar levantó la vista y allí estaba ella parada junto a él, todavía sorprendido la saludó y ella respondió como su bella sonrisa. La sorpresa fue de ambos ya que ninguno se imaginaba encontrar al otro a la vuelta, nunca había sucedido. Ella trató de no mirarlo, ya que como no lo esperaba ver, no se había arreglado. Tiempo más tarde también le comentaría su enojo con él en ese momento, ya que en ningún momento atinó a darle el asiento, es el día de hoy que se lo recuerda y reprocha.


Los viajes se fueron sucediendo, hasta que un día el se sentó a su lado por primera vez, en un viaje de vuelta. No dejó de mirarla en todo el recorrido, pero como era muy tímido solo atinaba a eso, sentirla junto a él era suficiente por el momento, pero se dijo a si mismo.... justo 1 minuto antes que ella bajase, si no le digo algo ahora va a pensar que soy un cobarde (cosa que no escapaba a la realidad del momento) o que no tengo interés por ella. Ella a su vez se estuvo preguntando durante todo el viaje (más de 1 hora) ¿este tipo, de nombre "Facundo" (así lo había bautizado, ya que tenía cara de "tierra adentro"), que es lo que quiere? ¿por que me mira todo el tiempo y no me dice nada? ¿será un pervertido? ¿o un mudito?, no lo creo se respondió, pero para que deje de molestar le voy a clavar la mirada con mi peor cara, así se asusta y deja de hacerlo. Bien, en cuanto lo hizo, él le mantuvo la mirada, y ella se asustó tanto que el resto del viaje no saco su vista de la ventanilla. Él finalmente tomo valor y le preguntó como se llamaba, les recuerdo que habían estado más de 1 hora sentados uno al lado del otro.


Ella lo miro y cuando él se prestaba a escuchar atentamente su nombre... ella le dijo permiso tengo que bajar, y no pudo evitar largar una carcajada. Él frustrado y sintiéndose el tipo más
tonto del mundo pensó que esa mujer no volvería a prestarle atención, pensó que la había perdido antes siquiera de conocer su nombre. Los viajes se sucedieron, y para tranquilidad de él... ella jamás dejó de responder una sonrisa o un saludo.


Una tarde él percibió que no bajaba en su parada habitual. Abruptamente ella se levantó y bajo por la puerta delantera, mientras él con un rápido movimiento, lo hizo por la de atrás. Se dijo ahora o nunca... trató de alcanzarla, pero ella corrió y subió a otro colectivo que se dirigía en dirección contraria. Totalmente desconcertado, espero al siguiente colectivo y siguió viaje a su casa. Ella le diría tiempo más tarde.... que se había quedado dormida, se había pasado de la parada, por eso en cuanto de despertó bajo corriendo del colectivo y se subió al otro, ni siquiera se dio cuenta que él venía detrás suyo, si no me hubiese asustado muchísimo le dijo.


Hasta que una mañana respiró hondo y cuando ella bajó del colectivo, él lo hizo también, era su segundo intento. Ella, desconcertada y con mucho miedo, aunque eran las 8.30 de la mañana en plena Av. San Juan y Entre Ríos, comenzó a caminar más rápidamente, él le pidió que se detuviese y le preguntó como se llamaba, ella le respondió Silvina y él le dijo yo? Luis .


La acompaño hasta la parada del "37" que la dejaba en su trabajo. Hablaron 2 minutos, el no sabía como había llegado a estar parado junto a esa mujer, llegaría tarde a su trabajo, ya que se había bajado 30 cuadras antes, pero no le importó en ese momento , le pregunto si le daba su teléfono si ella lo llamaría, a lo que respondió, mejor te doy el mío y llamame vos.


Le dio el número de teléfono, por supuesto del trabajo, recuerden que en esa época
los únicos que tenían celulares eran los altos ejecutivos y eran del tamaño del zapatófono del "super agente 86" y no existía internet, es más en los trabajos no se utilizaban las computadoras, todo era manuscrito, o con máquinas de escribir, eso sí eléctricas.


Él la llamo a las pocas horas y la invitó a tomar un café, ella muy por el contrario le propuso encontrase en Retiro para hacer el viaje de vuelta juntos. Así fue como empezaron a viajar todos los días que podían, combinaban y se encontraban.


Ella era de mucho hablar y él estaba fascinado con esa bonita mujer, que se mostraba inteligente, educada y sobre todo simpática y alegre. Eso fue lo que más lo cautivó, su alegría y desparpajo, era feliz con solo el hecho de ver esa sonrisa.


Los viajes siguieron, hasta que un día, debido a un paro sorpresivo de colectivos, tuvieron que tomar el subte de la Línea "A" fue ese día, 24 de septiembre de 1987, en el último y destartalado vagón, con vista al túnel que parecía no tener fin, cuando él se le acercó y sin mediar palabra se dieron el primer beso.